No siendo un espectador, siendo un partícipe.
Nacemos de la idea de usar el turismo como una herramienta que cree oportunidades, enseñe valores y conecte culturas, siempre con el objetivo de conocerlas desde dentro.
Fuera del camino tradicional
Creemos en los sitios poco visitados: pueblos y fincas donde la gente vive de la agricultura, del bosque y de su trabajo diario, y donde el turismo suma en lugar de reemplazar.
- Se conoce al Ecuador por su genteCada ruta entra por una comunidad anfitriona: quien te recibe es quien vive ahí.
- Pocos grupos, más tiempoVamos a lugares donde no hay filas ni miradores llenos, y eso cambia todo el viaje.
- La economía se queda en el territorioGuías, comida, hospedaje y transporte se contratan en la misma zona.
Caminata por el bosque primario
Grupo de visitantes en el rancho de la reservaCómo se nota en el territorio
El valor del viaje se queda en el territorio
Buscamos un comercio justo con nuestros proveedores: así incentivamos su participación e impulsamos las economías locales.
Convivir, no solo observar
Las comunidades comparten sus costumbres y tradiciones en sus propios términos.
Conservar y regenerar lo que visitamos
A la par que conocemos, regeneramos el ambiente que nos rodea, para que se sostenga en el tiempo y llegue a las generaciones futuras.
Visitante abrazando el tronco de un árbol cubierto de musgoNuestras salidas
Así se ve estar dentro
Fotos de las experiencias con las comunidades de Mindo y San Miguel de los Bancos: el ordeño en finca, el cacao al sol, los senderos del bosque nublado y la gente que nos recibe.
Comunidades y colaboradores con los que vivimos nuestras experiencias
Viaja con una comunidad
Ruta del Queso, Ruta del Cacao o Cuyabeno: dinos la fecha y cuántas personas viajan.
